Pgina principal
El espaol en el mundo
Pgina principal de la revista del espaol en el mundo Inicio    Envenos sus sugerencias o comentarios relacionados con el espaol Correo   Mapa de este sitio web Mapa  Otros sitios de inters relacionados con la difusin del espaol en el mundo Subscriptores
Suscrbase  a Cuadernos Cervantes
·Secciones
Principal
Editorial
E/LE
Reseñas
Agenda
Revista de Prensa
Multimedia
Buscar en
Cuadernos Cervantes:
·Sumario
Spanglish escrito en USA. Un ejemplo, la revista LATINA

Didáctica de la cultura en el aula de E/LE en Camerún


Spanglish:
Conversaciones en torno al spanglish


El concepto de locura en el ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha y en Hamlet

Máquina de clasificar palabras. Una propuesta didáctica

Un listado de las sílabas del español

El error en el proceso de aprendizaje
Español para árabes
multilingües y multiculturales

·Lo último...
Instituto de Verbología Hispánica
·Utilidades
Sugerencias  
Suscripciones  
Nº atrasados  
Edición impresa  
Sólo suscriptores  
Alertas  
Archivo  
  Ver próximo número
  de Cuadernos Cervantes...
·Otros sitios
elespañolenelmundo
elespañolenlared
clubdeespañol
Diccionarios Web
Campamentos de verano en España
·Lingüistica Contrastiva

Una visión
Germano-Española

Cuando a un alemán algo le parece raro o extraño, puede expresar esta sensación mediante la frase Das kommt mir Spanisch vor! (¡Esto me parece español!). Al aprender el español puede ocurrir que lo diga con frecuencia, tomándose la exclamación al pie de la letra.


Andrea Homann



La siguiente exposición es una recopilación de una conferencia que di en la Universidad de Alcalá a alumnos del curso de Máster de Español como lengua extranjera con el fin de esbozar las diferencias más destacables entre los dos idiomas alemán y español. Al igual que en la conferencia, quiero enfocar el tema sobre todo desde el punto de vista del profesor de español como lengua extranjera que da clase a gente de habla alemana (es decir alemanes, austríacos y suizos).

Por supuesto hay todo un abanico de diferencias que a su vez pueden causar problemas o dificultades al aprender el español. Aquí no se trata de realizar una comparación completa de los dos idiomas sino una comparación ejemplar. No obstante, en todo aprendizaje idiomático han de tenerse en cuenta los hábitos y costumbres de ambas culturas, es decir, su contexto cultural.

Quizás ya en la clase inaugural de español el alumno de habla alemana se vea enfrentado a los verbos “ser” y “estar”. Ambos equivalen al verbo “sein” en alemán. Para presentarse se puede decir “soy Martina” (Ich bin Martina). Para expresar que “estás nervioso/a” se emplea igualmente el verbo sein: Ich bin nervös. La duda de emplear “ser” o “estar” puede perseguir al alumno ocasionalmente durante años, debido a las excepciones, giros, etc., que no participan de la regla general en el empleo de “ser” y “estar” (p.e. “ser puntual”).

La fonología es otro aspecto lingüístico que se tiene que tener en cuenta desde un principio. El alemán carece de las letras alfabéticas ch (que en alemán es un diptongo), ll (que en alemán es doble consonante y señala que la vocal anterior es corta) y la ñ. En cuanto a la pronunciación, la elle es muy parecida a la jota alemana o la combinación lj y la eñe parece al sonido de Kampagne (pronunciado nj). Pero no son precisamente estos sonidos los que resultan más difíciles de pronunciar, sino la erre española. La lengua alemana carece de la erre líquida y puede hacer falta una dedicación intensa para conseguir su pronunciación (p.e. en combinación: “tra tra tra”). Para explicar el fonema [] que tampoco existe en alemán se puede hacer referencia a la th inglesa que ayudará a la pronunciación correcta de la zeta fricativa. Otros fonemas que no se conocen en alemán son la b y la d sonoras (como en vino y libertad). La hache muda tampoco es conocida en alemán, al igual que hay que subrayar, que la u que sólo es ortográfica (en gu + e, i), no tiene equivalente en alemán. La diéresis en pingüino hace que la u se pronuncie como tal. Como el alemán tiene los llamados Umlaut (ä=ae, ö=oe y ü=ue), hay que señalar al alumno que la u con diéresis no equivale a u-Umlaut.

El alemán carece de acentos ortográficos. Tampoco hay reglas generales para una acentuación fonética correcta, así que las reglas del español de palabras llanas, agudas y esdrújulas le ayudan mucho a un alemán a pronunciar correctamente. Hay que mencionar que el acento tiene la función de indicar por un lado qué sílaba es la acentuada y por otro lado la función distintiva de palabras monosílabas que tienen dos significados (tilde diacrítica como p.e. en sé/se, sí/si, más/mas etc.). Ejemplos para palabras en los dos idiomas que se parecen mucho pero que tienen una acentuación distinta son p.e. “teléfono”–Telefon y “pirámide”–Pyramide. En cuanto a la ortografía, debo mencionar que todos los sustantivos se escriben con mayúscula en alemán, de tal manera que el español da una impresión tipográfica distinta a la alemana. ¿Otra diferencia más? ¡Pues los signos de interrogación y de admiración, que no se anteponen en alemán!


El español tiene fama de ser un idioma con un sistema temporal muy complejo. En la gramática "Programm. Alemán para hispanohablantes" se lee:


El sistema temporal alemán es mucho más fácil que el español: tiene sólo seis tiempos. Dos de ellos presentan formas verbales simples, los cuatro restantes presentan formas compuestas. El español dispone de un total de 17 paradigmas temporales, 5 de ellos simples y 12 compuestos. En cuanto a la distribución de los tiempos, el sistema verbal alemán es, por lo tanto, menos rico y matizado que el español. (CORCOLL, B. y R., Programm. Alemán para hispanohablantes, 4 ed., Herder, 1998)



Pero en vez de asustar al alumnado alemán con esta información, se le debe descubrir la riqueza del sistema temporal español poco a poco. Los números y las personas del sistema verbal son las mismas en alemán que en español con la excepción de es (pronombre impersonal; compárese con el inglés it). Sin embargo, el pronombre sujeto personal no se omite nunca en alemán, ya que la forma verbal no es suficiente para identificarlo (p.e. el verbo wohnen: er/sie/es wohnt para la tercera persona singular e ihr wohnt para la segunda persona plural (desinencias subrayadas). Hablando de los tiempos en indicativo, la mayor dificultad se encuentra en el uso del pretérito imperfecto y pretérito indefinido, ya que el último no tiene correlato en alemán. El imperfecto se traduce con el Präteritum, forma que se utiliza en alemán más bien de manera escrita y menos en el lenguaje hablado. La frase “yo leía un libro cuando sonó el teléfono” se traduce al alemán en ambos casos temporales con la forma del Präteritum (Während ich ein Buch las, klingelte das Telefon). La diferencia del uso de imperfecto e indefinido conviene explicarlo con ejemplos donde aparecen ambos tiempos mediante el esquema conocido:


yo leía   sonó
/_____________ * ___________ /
imperfecto   indefinido

Para expresar las diferencias entre acontecimientos de duración (imperfecto) y hechos puntuales (indefinido) se emplean expresiones adverbiales de tiempo en alemán. Sin embargo en alemán se suele utilizar la forma compuesta del Perfekt en el lenguaje hablado para expresar acciones pasadas (los dos verbos auxiliares sein y haben + participio). A través del pretérito perfecto compuesto se expresa un pasado que está relacionado con el presente en español. Al Perfekt alemán le falta esta connotación. Como he señalado arriba, su uso es distinto, ya que sirve para expresar cualquier acción pasada. Resumiendo se puede concluir que en el lenguaje hablado al Perfekt le corresponden en español tres tiempos: indefinido, imperfecto y perfecto.

El futuro se expresa en alemán con el verbo auxiliar werden + infinitivo (ich werde gehen) que corresponde a las dos formas “iré” y “voy a ir”. Sin embargo, el alemán suele expresar acciones futuras en presente, indicando el futuro con un adverbio temporal. “El próximo verano iré a Viena” se expresa de la manera siguiente: Ich fahre nächsten Sommer nach Wien. Aquí el verbo está en presente (ich fahre) y nächsten Sommer indica que va a ser el verano que viene. Por esta razón puede pasar que el alumno de habla alemana también exprese acciones futuras con el presente en español. Hay que subrayar que el presente en español no cumple esta función. El condicional es otra forma verbal compuesta en alemán (würde + infinitivo): “Iría” se traduce como ich würde gehen. Otro tiempo que no tiene correlato en alemán es el pretérito anterior. Tampoco existe la forma verbal del gerundio en alemán. Para expresar la forma española "estar" + gerundio se emplea el adverbio temporal gerade en alemán:


“Leo”                          Ich lese

“Estoy leyendo”           Ich lese gerade


Todas estas formas temporales le pueden causar problemas al alumno de habla alemana.

Al llegar a un nivel más avanzado del español como lengua extranjera, el alumno se ve enfrentado con una de las principales dificultades, que es el subjuntivo. Aunque también existen dos modos en alemán, el indicativo y el Konjunktiv, el empleo del Konjunktiv no es comparable con el subjuntivo español. Al ser un tema muy amplio e importante –el subjuntivo se utiliza con mucha frecuencia– solamente se puede destacar que hay que tener en cuenta que este tema requiere mayor atención.

En cuanto al verbo, quiero mencionar también que no todos los verbos reflexivos en español lo son en alemán y viceversa. El verbo “llamarse”, por ejemplo, no es reflexivo en alemán (heißen), mientras que el verbo “afeitarse” lo es tanto en español como en alemán (sich rasieren).

El orden sintáctico de una frase principal es distinto en los dos idiomas en cuestión. En español el complemento directo y el complemento indirecto siguen al verbo. En la frase principal alemana el verbo siempre está en segundo lugar y le siguen el complemento en dativo (complemento indirecto) y el complemento en acusativo (complemento directo).


"Yo compro un ramo de flores a mi hermana."
(sujeto) (verbo) (comp. directo) (comp. indirecto)

 
 
"Ich kaufe meiner Schewster einen Blumenstrauss."
(sujeto) (verbo) (comp. indirecto) (comp. directo)

La subordinación cambia el orden sintáctico alemán. En todas las subordinaciones el verbo conjugado se coloca al final de la frase:

Ich gehe heute nicht zur Arbeit, weil ich krank bin.

“Hoy no voy al trabajo porque estoy enfermo”.


Formas verbales compuestas como, p.e., el perfecto, también demuestran otro orden sintáctico en los dos idiomas. Cuando en español el verbo auxiliar “haber” nunca se separa del participio, en el alemán sí se separa en las frases principales:



"Te he escrito   una carta."
  (verbo auxiliar+ participio)


Ich habe dir einen Brief geschrieben."
  (verbo auxiliar)   (participio)

La composición de verbo modal + infinitivo sigue el mismo esquema: El verbo conjugado se coloca en segundo lugar y el infinitivo al final de la frase:


Ich möchte einen Kaffee trinken.
  (verbo modal)   (infinitivo)

"Quiero beber   un café."
(verbo modal+infinitivo)

Tal como en español, el orden sintáctico de las frases puede variar según cual sea el objeto sobre el que recaiga el peso principal de la acción.


A diferencia del español, en alemán existen tres géneros: masculino, feminino y neutro. Siguiendo las reglas generales del español, los géneros de los sustantivos se pueden conocer según su desinencia. Pero como ocurre tantas veces, las excepciones son abundantes. Sobre todo destacan los sustantivos terminados en -a que son masculinos, p.e. “el problema”, “el idioma”, “el programa”, “el sistema”, “el tema”, “el mapa”, etc. Las formas del plural son más sencillas en español que en alemán, debido a que hay nueve posibilidades de crear el plural de los sustantivos alemanes. Los artículos determinados e indeterminados correspondientes a los tres géneros son der/ein (masculino), die/eine (feminino) y das/ein (neutro). Para la forma del plural sólo existe una forma del artículo determinado (die) y ninguna del artículo indeterminado. Sin embargo se puede traducir “unos libros” o bien con Bücher (forma plural de das Buch = “el libro”) o einige Bücher (“unos cuantos libros”). Existen además en alemán artículos negativos para su uso específico en combinación con el sustantivo. Así, en el caso de decir “no tengo tiempo” la frase no se niega con nicht, sino con el artículo negativo: Ich habe keine Zeit. Otra de las diferencias al respecto de la negación es la ausencia de la doble negación en alemán, tal como se conoce en español. Es el caso de “no le importa nada”, lo cual resulta redundante para un hablante alemán.

La declinación del sustantivo está determinada por los cuatro casos que se distinguen en alemán, a saber: el nominativo, el acusativo, el dativo y el genitivo. En español, los artículos en nominativo y en acusativo son iguales mientras en alemán cambian:


“un café.”                                ein Kaffee. (nominativo)


“Tomo un café.”           Ich trinke einen Kaffee. (acusativo)


La función sintáctica del nominativo es la de sujeto, mientras que la del acusativo es la de complemento directo.


Él es un amigo.”

¿quién es el que? o ¿qué es lo que?

 

Er ist ein Freund.

(nominativo, en alemán: „wer?“o “was?“)


“Yo bebo un vino.”

¿a qué persona? o ¿qué cosa?

Ich trinke einen Wein.

(acusativo, en alemán: wen? o was?)


El complemento indirecto equivale al complemento en dativo en alemán. Contesta a la pregunta wem? en alemán que en unos casos puede ser “¿a quién?”, “¿para quién?” o “¿a qué?”, “¿para qué?”.


“Escribo una carta al jefe.”


Ich schreibe dem Chef einen Brief.


El genitivo está en desuso en la lengua hablada. Cada vez más se sustituye por el dativo. El genitivo es un complemento de otro sustantivo que contesta a la pregunta wessen? (en español “¿de quién?” o “¿de qué?”).


“Esto es el despacho del jefe.”


Das ist das Büro des Chefs.


Como regla general se puede decir que para los complementos en dativo se utiliza la preposición a en español y para la del genitivo la preposición de. En todo caso, es el verbo el que determina cuántos objetos hacen falta. Pero no solamente los verbos determinan los casos, sino también las preposiciones. Las preposiciones nunca exigen el nominativo sino siempre los casos gramaticales acusativo, dativo o genitivo. Tal como en español, en alemán existe la contracción del artículo determinado con preposiciones (en español: a + el = al, de + el = del; en alemán: an + dem = am, bei + dem = beim, in + das = ins, zu + der = zur etc.). En relación a las preposiciones, una preposición española corresponde a varias preposiciones alemanas y al revés. Como ejemplo pueden servir las preposiciones para y por. Para se traduce entre otras con las siguientes preposiciones en alemán:


“Llama para evitar discusiones.”

Er ruft an, um Streit zu verhindern.


“Tengo botas para la excursión.”

Ich habe Stiefel für den Ausflug.


“Quiero café para el desayuno.”

Ich möchte Kaffee zum (zu + dem) Frühstück.



Las posibles traducciones de por son las siguientes entre otras:

“Doy la fiesta por ti.”

Ich mache das Fest wegen dir.


“Compro el libro por 2000 pesetas.”

Ich kaufe das Buch für 2000 Peseten.


“Conozco el país por las cartas de Juan.”

Ich kenne das Land durch Juans Briefe.


“Entra por la puerta.”

Er kommt durch die Tür.


“Cambia el libro por otro.”

Er tauscht das Buch gegen ein anderes.


“por la mañana”

am (an + dem) Morgen


“por la noche”

in der Nacht



Suele resultar sobreabundante el uso de la preposición de como nexo de unión, dada la versatilidad del alemán a la hora de formar palabras compuestas. Para decir la llave de la puerta de la casa en alemán se juntan los tres sustantivos das Haus + die Tür + der Schlüssel dando lugar a una única palabra: Haustürschlüssel.

Pero tengamos en cuenta que, si bien es notoria la extrañeza ante la longitud y el número de consonantes seguidas que manifiesta un hispanohablante, no lo es menos la del alemán cuando su interlocutor le dice "hasta luego", pudiendo transcurrir meses hasta que se vean de nuevo. Alguien todavía estará esperando en alguna parte. Les sugiero que cuando le digan a un alemán "te llamaré", lo hagan. Él está casi seguro de ello.



 
 
·Bibliografía
  • ALARCOS LLORACH, E., Gramática de la lengua española, Real Academia Española. Colección Nebrija y Bello. Espasa Calpe, 1994
  • CORCOLL, B. y R., Programm. Alemán para hispanohablantes, 4 ed., Herder, 1998
  • DREYER, H. y SCHMITT, R., Lehr- und Übungsbuch der deutschen Grammatik. Neubearbeitung, Verlag für Deutsch, Ismaning 1999
  • DUDEN, Grammatik der deutschen Gegenwartssprache, tomo 4, 6. Neubearbeitete Auflage 1998
  • CARTAGENA, N. y GAUGER, H.-M., Vergleichende Grammatiken Spanisch-Deutsch, tomo I y II, Bibliographisches
    Institut F.A Brockhaus AG, Mannheim, 1989
  • LINKE, NUSSBAUMER, PORTMANN, Studienbuch Linguistik, Reihe Germanistische Linguistik, 2. Auflage, Niemeyer, Tübingen, 1994
  • RODRÍGUEZ, T., Langenscheidts Standardgrammatik Spanisch, Langenscheidt, Berlin und München, 1999
{numero}
Volver arriba

[Página principal] [Reseñas] [Multimedia] [E/LE] [Editorial] [Sugerencias] [Agenda] [Revista de Prensa] [Foros]
¿Quiénes somos? - Correo Revista

©  2010 Ediciones Cuadernos Cervantes

Logo plan Avanza